Concursos Públicos, ¿hay algún punto de equilibrio entre el concurso de ideas y la pura subasta?

Concursos Públicos, ¿hay algún punto de equilibrio entre el concurso de ideas y la pura subasta?: Debate para un Pliego I: El sobre 1, objeto del concurso, identificación, solvencia técnica y económica.
Introducción:
Hace unos años la licitación pública era una complicación que muchos de nosotros ni siquiera se planteaba. Mucho papeleo, contactos con los responsables técnicos y políticos, y sobre todo, un amplio mercado en el sector privado nos retraían de las licitaciones, ¿para qué perder el tiempo preparando un concurso que mas o menos ya tiene otro apalabrado si en el mismo tiempo le puedo hacer un proyecto básico a mis clientes? Los planteamientos pueden ser distintos, pero el resultado era el mismo: licitaciones desiertas o con un solo licitador adjudicatario.
Dos han sido las circunstancias que han hecho que nuestro colectivo haya cambiado su actitud hacia los concursos: La crisis económica y la nueva Ley de Contratos del Sector Público (LCSP).
La crisis ha provocado un gran descenso en nuestros encargos, los proyectos promovidos por la administración pública los vemos como una tabla de salvación a la que asirnos ante la ausencia de nuevos proyectos de nuestros clientes.
La LCSP ha supuesto un nuevo marco legal que aumenta la transparencia y fomenta la licitación. Se establecen normas claras, se obliga a ser objetivo y a fundamentar las puntuaciones, e incluso se permiten recursos especiales que intentan asegurar que los procesos serán justos, sin que haya que esperar a la lenta justicia para decidir sobre un pliego erróneo o una adjudicación fraudulenta. Destacar que este nuevo marco normativo es debido a la armonización con la directiva europea de concursos.
Entrando ya en materia de debate, la cuestión es la siguiente ¿Cuál es el pliego ideal? Hay muchos puntos a analizar y debatir, e iremos, por seguir el propio esquema de las licitaciones, en el orden según se va avanzando cuando se licita: Sobre 1, objeto del concurso, identificación, solvencia técnica y económica.; Sobre 2, Documentación NO evaluable mediante cifras o porcentajes; Sobre 3, Documentación evaluable mediante cifras o porcentajes.
Intentaremos llegar a un consenso con un documento propuesta que pueda servir a la junta para defenderlo ante las administraciones públicas, sería ideal conseguir que se pueda votar a través de este foro (igual que las encuestas on line) el documento que vaya perfilándose.
Este primer debate es acerca del Sobre 1:
Acerca del objeto de las licitaciones: El primer debate es sobre el objeto de los concursos. Aunque parezca obvio y todos podremos coincidir en que queremos hacer los Proyectos y luego las direcciones de Obra, la realidad es que en nuestros contratos se introducen muchos otros aspectos que exceden de nuestras competencias.
Proyecto: A veces sólo se licita el proyecto, la administración argumenta que no saben si tendrán fondos para luego hacer la obra, con lo que no quieren comprometerse. A veces se incluyen otros proyectos parciales (ingenierías industriales, telecomunicaciones), proyectos de actividad. Incluso se piden proyectos de los cuales está indicado que debe ser aportado por la propiedad como son el geotécnico o el topográfico. ¿Qué queremos que nos contraten? ¿Hasta donde queremos responsabilizarnos? ¿Queremos ser los responsables de trabajos sobre los que no tenemos competencia? ¿Es preferible tener todo el control?
Identificación: Realmente el debate viene cuando nos exigen certificado de colegiación y título de arquitecto, cuando no puede tenerse lo primero sin lo segundo. El debate es fundamentalmente porque lo ideal es simplificar y debería de exigirse o lo uno o lo otro, ¿o no?
Solvencia técnica: ¿Qué es suficiente para ser solvente técnicamente? En muchos concursos dicen que hay que haber realizado proyectos similares, ¿es eso justo? ¿Cuál es el concepto de similar? ¿El PEM? ¿La superficie? ¿El uso? ¿El enclave geográfico? ¿El cliente (haber hecho trabajos para la administración)? ¿La tipología estructural? ¿El tipo de solar? ¿El tipo de obra? ¿El tipo de proyecto? ¿Qué parámetros deberían exigirse para demostrar la solvencia técnica? ¿Debe ser sólo suficiente tener el título de arquitecto? Si muchos de nuestros clientes privados no quieren arriesgarse con gente sin experiencia, e incluso nosotros ponemos como un valor nuestra experiencia, ¿es exigible a la administración que abra concursos a arquitectos con poca experiencia? Si no fuese así, ¿Hay algún tipo de obra que sí podrían contratarse con arquitectos nóveles? Luego está el tiempo en el que se hicieron los proyectos, si es a título personal ¿Por qué no es válido un proyecto realizado hace 6 años? ¿Cuál es el límite temporal para que nuestros trabajos nos den solvencia técnica teniendo en cuenta lo que dura un proyecto desde que firmamos el contrato hasta que se termina la obra?
Otro aspecto es cuando se pide un certificado de competencias para un trabajo, cuando nuestro título por ley nos habilita (se pide para seguridad y salud por ejemplo) o se pide haber realizado cursos de especialización que no tienen carácter oficial. ¿Es admisible?
Solvencia económica: muchas veces se limita a una carta del Banco y un certificado del seguro de RC. A veces piden un resumen de las cuentas anuales, incluso nos piden que en los últimos 3 años hayamos realizados trabajos por el importe del contrato. Si tenemos un seguro de responsabilidad civil que responde por nosotros, y la ley además permite retener un 25% del importe del contrato hasta la emisión del informe de conformidad técnica y para colmo se tiene que depositar un aval cuando se firma el contrato ¿qué sentido tiene cuando en un concurso se pone un requisito más allá de la carta del banco y del seguro? ¿Es justo que el seguro tenga que estar en vigor por el importe que se pide o sería suficiente con una carta de la aseguradora y un compromiso del arquitecto de contratarlo si es el adjudicatario?
Esto es el contexto de este primer debate ¿qué opinan?

José María González Ibañez (colegiado 02267 COAC)